Cambiar cremalleras y terminales de dirección, implica desmontar sistemas de seguridad críticos para reemplazar piezas desgastadas.
Hay que estar atentos a los síntomas que indican cambio: Juego o movimiento excesivo en la dirección, ruidos al girar o circular, volante pesado, lento o vibraciones y dificultad para mantener el auto recto o al girar.